Fearless Falcons l Falcons Valientes
SCHOOLS, STUDENTS | January 2, 2020
Fearless Falcons l Falcons Valientes

How 2020 is Shaping Up to be a Transformative Year for Five Harlan Community Academy Freshmen 

A Five-Year Vision. A record-breaking academic program expansion. A highest-ever graduation rate. While 2019 was brimming with district accomplishments, in many ways, CPS was simply planting new seeds in gardens that had been growing for decades. At Harlan Community Academy—a neighborhood high school in Chicago’s Roseland community—and at other high schools across the city, a new class of eager yet nervous freshmen started high school in September. For Harlan student Timeiah P., the first day of high school meant finding out if the warnings her elementary school teachers gave her were actually true. 

“High school in general is nothing like I thought it would be,” she said, noting that her elementary school teachers cautioned her against showing up late for class by telling her the door might be locked once the bell rings. In fact, Timeiah found out that “none of that is true—they’re just trying to get you ready for high school.” 

One of the reasons Harlan students tend to adjust to their high school routines quickly is because Principal Ramona Outlaw purposely ensures freshmen have most of their classes with other freshmen—even lunch. By doing this, students develop a unique support system and camaraderie with each other that reinforce the relationships they build with teachers and other school staff. On top of that, pep rallies and other school events help strengthen the bonds in each freshman class even further. For student Tiffany B., befriending other students is already helping her come out of her shell. 

“I used to be really shy and didn’t want to talk to people a lot,” she said. “And now, I can talk to anybody I want to.”

At Harlan, the freshman experience can be defined by one word: transformation. While Tiffany has already begun to see a transformation in herself socially, her classmate Anthony M. has experienced an academic transformation. 

“One class that I like a lot is the algebra class,” he said, explaining that he has a much better understanding of some of the concepts now than he did in elementary school because of the way his teacher at Harlan explains them. Anthony also agreed that developing confidence in math, a tricky subject for many high school freshmen, is helping him do better in his other classes as well.

Because the workload and schedule of a Harlan freshman can often be more demanding than anything they experienced in elementary school, for some students, the transformative nature of freshman year can be boiled down to picking up a few vital skills. Antonio C.—a freshman who has committed to football, wrestling, and track and field—says time management is key to balancing academics and athletics. 

“It’s going to take sacrifice,” he said. “I might not have as much time on my hands when I get home, and I’m okay with that.”

Principal Outlaw sees the value in mastering time management as a freshman as well. 

“When you can manage your time, that goes in step with study skills, that goes in step with critical thinking skills,” she said. “If those three things can help you, you will be able to propel yourself into making a very solid postsecondary plan.”

To help students craft meaningful postsecondary plans, the district’s Learn.Plan.Succeed. initiative provides all sophomores and juniors with a customized progress report that tracks their momentum toward graduation and helps them consider potential college and career opportunities. 

For Harlan freshmen, one of the best ways to start exploring different career options is by joining extracurricular activities and immersing themselves in the different opportunities their school has to offer. Freshman DaJanee B. dreams of becoming president one day, and she’s already working toward that goal by joining Harlan’s debate team and learning to argue the negatives and affirmatives of different topics. Tiffany wants to become an actor, so she spends time after school with fellow Japanese movie enthusiasts in anime club. Antonio is already pushing toward his dream of playing in the NFL with his impressive three-sport lineup. And Timeiah plans to one day open her own restaurant, so she’s hoping to take culinary arts classes through the CPS Advanced Arts Program.

As a new decade begins, Timeiah and her fellow freshmen have just started their high school journeys and have already begun taking big strides toward the futures they envision for themselves. When the snow melts in Chicago for good this spring, it won’t be surprising if these seeds have already started to grow.

From Left to Right: DaJanee B.; Tiffany B.; Timeiah P.; Antonio C.; Anthony M.


Cómo el 2020 se está convirtiendo en un año transformador para cinco estudiantes de 9.° grado de la Harlan Community Academy 

Una Visión de cinco años. La mayor expansión de programas académicos. La tasa de graduación más alta de la historia. Si bien en el 2019 alcanzamos logros académicos en el distrito, en muchos sentidos, CPS simplemente plantó nuevas semillas en jardines que habían estado creciendo durante décadas. En septiembre, nuevos estudiantes de 9.° grado (freshmen) de la Harlan Community Academy, una secundaria del vecindario situada en la comunidad de Roseland en Chicago, y de otras escuelas de la ciudad comenzaron entusiasmada y ansiosamente sus estudios secundarios. Para la estudiante Timeiah P. de la Harlan, el primer día de clases consistió en descubrir si eran realmente ciertas las advertencias que le dieron sus maestros de la primaria. 

“La secundaria en general no era como pensaba”, dijo, señalando que sus maestros de primaria le aconsejaron que no llegara tarde a clases, ya que la puerta del aula podría estar cerrada una vez que sonara la campana. De hecho, Timeiah descubrió que “nada de eso es cierto, solo están tratando de prepararte para la secundaria”. 

Una de las razones por las que los estudiantes de Harlan tienden a adaptarse a sus rutinas de la secundaria rápidamente es que la directora Ramona Outlaw se asegura específicamente de que los freshmen tomen la mayoría de sus clases con otros freshmen, incluso durante el recreo. 

Al hacer esto, los estudiantes desarrollan un sistema de apoyo único y compañerismo entre sí, que puede ayudar a crear las relaciones con los maestros y otros miembros del personal escolar. Además, los pep rallies (una reunión para animar a los estudiantes) y otros eventos escolares ayudan a fortalecer aún más los lazos en todas las clases de freshmen. Para la estudiante Tiffany B., al haberse hecho amiga de otros estudiantes ya la ha ayudado a ser menos tímida. 

“Solía ser muy tímida y no quería hablarle mucho a la gente”, dijo. “Pero ahora, puedo hablarle a quien quiera”.

En Harlan, la experiencia de los freshmen puede definirse con una palabra: transformación. Si bien Tiffany ya ha comenzado a ver una transformación en sí misma socialmente, su compañero de clase Anthony M. ha experimentado una transformación académica. 

“Una clase que me gusta mucho es álgebra”, dijo, explicando que comprende mejor ahora algunos de los conceptos que cuando estaba en la primaria. Esto se debe a la forma en que su maestro en Harlan los explica. Anthony también estuvo de acuerdo en que el desarrollar la confianza en las matemáticas, una asignatura difícil para muchos freshmen, también le está ayudando a mejorar sus habilidades en otras clases.

A menudo la carga de trabajo y el horario de los freshmen de Harlan puede ser más exigente que cualquier cosa que hayan experimentado en la primaria. Por lo tanto, para algunos estudiantes, puede ser transformador adquirir algunas habilidades vitales. Antonio C., un freshman que se ha comprometido con el fútbol, la lucha y el atletismo, dice que la administración del tiempo es clave para balancear la vida académica y deportiva. 

“Se necesitará sacrificio”, dijo. “Puede que no tenga tanto tiempo libre cuando llegue a casa, pero estoy bien con eso.”

La directora Outlaw también ve la importancia de que los freshmen tengan buena administración del tiempo. 

“Cuando administras tu tiempo, también puedes adquirir de mejor manera las habilidades de estudio y de razonamiento crítico”, dijo. “Si esas tres cosas pueden ayudarte, serás capaz de motivarte a hacer un plan post secundario muy sólido.”

Para ayudar a los estudiantes a crear planes post secundarios significativos, la iniciativa Learn.Plan.Succeed. del distrito le provee a todos los estudiantes de 10.° (sophomores) y de 11.° grado (juniors) un informe de progreso personalizado que da seguimiento a su progreso hacia la graduación. También les ayuda a considerar posibles oportunidades universitarias y profesionales. 

Para los freshmen de Harlan, una de las mejores maneras de empezar a explorar las diferentes opciones profesionales es participar en las actividades extracurriculares y sumergirse en las diferentes oportunidades que ofrecen sus escuelas. La freshman DaJanee B. sueña con ser presidenta algún día, y ya está trabajando para lograr ese objetivo uniéndose al equipo de debate de Harlan y aprendiendo a argumentar los aspectos negativos y afirmativos de diferentes temas. Tiffany quiere ser actriz, así que después de clases, interactúa con otros aficionados del cine japonés en el club de anime. Antonio ya está haciendo realidad su sueño de jugar en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL, por sus siglas en inglés) con su impresionante alineación de tres deportes. Y algún día, Timeiah planea en abrir su propio restaurante, así que espera tomar clases de artes culinarias a través del Programa de Artes Avanzadas de CPS.

En esta nueva década, Timeiah y sus compañeros apenas han empezado sus estudios secundarios, y ya han dado grandes pasos hacia el futuro que se imaginan para sí mismos. Durante la primavera, cuando la nieve se derrita por completo en Chicago, resultará poco sorprendente si estas semillas ya hayan comenzado a crecer.